Uno de los entretenimientos de este verano esta siendo decorar el jardín de la abuela. Ella tiene muchas piedras en los tiestos de las plantas o al rededor de los árboles. Asi que un día decidimos que había que darle color y nos pusimos manos a la obra. Os aseguro que es una actividad muy entretenida donde los niños dan rienda suelta a su imaginación y no pueden parar de dar color a sus piedras.
